Faltaba más que empresas como Samein y el Programa Esencial de Janssen (Johnson & Johnson) en Antioquia le pongan obstáculos a los pacientes o afiliados de EPS Sura para la entrega de medicamentos. Últimamente, en Samein Alma Centro (Centro Comercial San Diego), me estaban poniendo problemas porque yo nunca les contestaba el celular para confirmar una cita que ya había sido asignada y confirmada con anterioridad, desde hacía seis meses. ¿Cómo es posible que uno tenga una cita programada y que, supuestamente por no contestar el celular, la secretaria tome la drástica decisión de cancelarla con la psiquiatra? Eso se llama jugar con la salud de los pacientes.
También en el Programa Esencial de Janssen (Johnson & Johnson), las enfermeras ponían condicionamientos extraños, como una fecha de aplicación única para las inyecciones de palmitato de paliperidona y la posterior devolución del medicamento a la farmacia Colsubsidio —tan cuestionada por el gobierno colombiano por retener los medicamentos de los afiliados de las EPS—. En esa farmacia me retuvieron varias cuotas moderadoras para la entrega de un medicamento pendiente como el biperideno: nunca me lo entregaron ni me devolvieron el dinero, lo que derivó en la pérdida del fármaco. Entonces, era necesario para mí hacer una nueva solicitud ante EPS Sura.
Ahora, gracias al cambio de IPS básica o sede hacia Marinilla, el trámite es mucho más fácil, pues ya no me veo obligado a desplazarme hasta Medellín, una ciudad en la que ya no resido y que considero muy violenta y caótica. La gente en el Metro de Medellín se comporta como en una jaula, peleando por obtener un puesto. Tuve en el metro varios altercados o situaciones con personas molestas por no querer ceder mi asiento a mujeres supuestamente en embarazo, lo que casi termina en mi linchamiento por parte de gente intolerante. Ese día de la cita no llevaba el celular ni el reloj por temor a que me los dañaran con los estrujones. Creo que la integración del sistema con los metrocables colapsó la red de transporte, pues hay más gente de la que se estimó para el límite de tráfico normal; además, cada vez circulan menos vagones.
Ahora solo tengo que asistir a controles de psiquiatría trimestral o semestralmente cerca de mi lugar de residencia, para que EPS Sura me autorice la entrega de la inyección previo trámite en línea. Claro que no falta la ocasión de que en la EPS intenten cambiar el medicamento por uno de menor costo en lugar del palmitato de paliperidona. De todas formas, siempre han venido autorizando la inyección en Neuromédica Rionegro sin problema; solo tengo que tener la fórmula y la historia clínica actualizada para adelantar el proceso.
Para la aplicación de la inyección en Prosalco Marinilla sí he tenido problemas, porque el personal de enfermería suele poner condicionamientos de horas específicas y esquivar la atención a los pacientes psiquiátricos. Ante esta situación, he decidido aplicarme la inyección con un profesional externo que cobra cinco mil pesos por el procedimiento, sin ningún problema ni condicionamiento absurdo, a diferencia de lo que ocurre en Prosalco Marinilla, donde el afiliado parece estar mendigando una atención oportuna. En Samein Alma Centro Centro Comercial San Diego y el Programa Esencial de Jansen Johnson y Johnson se quedaron mamando porque Sura hizo realidad la oportuna entrega de mis medicamentos sin obstáculos o condicionamientos absurdos como el contestar mi celular cada vez que llamen .


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Daniel Felipe García Pulgarín
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