Esa es la decisión más salomónica y sabia que puedo tomar como hombre real: mantener mi soltería como líder del Nuevo Orden Mundial francmasónico, luciferista y satanista. Aceptar una relación con una mujer en el presente y en el futuro sería un gran error de mi parte, por lo que está en juego mi inmortalidad, pues el Dios Yahvé o el espíritu de la Muerte retirarían su apoyo hacia mí. Estoy seguro de que la llegada de una mujer a mi vida sería mi caída y ruina eterna. Los ángeles veneran a Dios y al Espíritu de la Muerte; jamás rinden culto a las mujeres. Una mujer podría inventar hechos que terminarían destruyendo mi realidad y libertad como hombre. Son las mujeres las que terminan pisando la cabeza a Satanás, el ángel que ha de gobernar el universo con puño de hierro. No es para nada conveniente relacionarme con una mujer; si tengo esquizofrenia paranoide, ella podría destruir mi vida con mentiras. Al fin y al cabo, soy un ángel en el abismo: Lucifer o Satanás.


16:47
Daniel Felipe García Pulgarín
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